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Coriolis
Mi cuerpo es un buque,
es alas ansiosas de geografía.
Quizás un día me ocupe
de describir mi entorno inmediato
con la calma,
con el sosiego sano del sedentario.
Puede que ancle o aterrice,
no cuando esté cansada de volar
sino cuando la tierra reposada cante las melodias,
cuando oiga la nota allí donde estoy
y ya no provenga de la montaña o del desierto distante,
ni del viento que recibo como caricia en pleno vuelo.
Carmen Hinestroza Álvarez
Tomado de mi blog personal
Imagen propia
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es alas ansiosas de geografía.
Quizás un día me ocupe
de describir mi entorno inmediato
con la calma,
con el sosiego sano del sedentario.
Puede que ancle o aterrice,
no cuando esté cansada de volar
sino cuando la tierra reposada cante las melodias,
cuando oiga la nota allí donde estoy
y ya no provenga de la montaña o del desierto distante,
ni del viento que recibo como caricia en pleno vuelo.
Carmen Hinestroza Álvarez
Tomado de mi blog personal
Imagen propia
La pobreza de la ciudad
Pan límite
desahucio,
hogar sin techo:
tienes ocasiones inesperadas y
volcamientos silenciosos
para tenderme sin peso
y desnudo en la calle.
Nací sin dolor
y no grité,
pero quiero doler
en la patria,
en la voz, en un eco sincero
sin ventaja y sin llanto.
Caminé con una muleta
porque temprano
el amor por la vida me arrastró a la escuela
al habla,
a la comunicación,
aun cuando mi mundo interior
estaba lleno de color y entusiasmo.
El dolor urbano es modelador:
adolecer de ignorancia
no es un pleonasmo en la ciudad.
Allí, forzar la vuelta de la espalda
es el gesto, es el discurso,
es el silencio más permitido.
Los árboles que te dan sombra
no tienen frutos
la sangre que te da vida
sale de la tierra querida y fresca
lejos de tí.
Creer que te bastas en la miseria
de fronteras de concreto,
que el trabajo es tanto mas digno
cuanto menos cercano a la tierra,
es pobreza.
Te debes a los mares,
al lugar donde las lombrices
siembran el oxígeno,
a los dichos "ingenuos" y "vulgares"
de las amas de casa,
a las verdades de
pescadores, agricultores y artesanos,
a la libertad del patio
donde un niño corre,
construye juguetes
con palos, con piedras
con pasión;
y juega con orgullo ingeniero.
Eres ficción
y aún espejo deliberador
que traiciona con apatía:
La verdadera afrenta es perder la nostalgia
de tu origen;
olvidar lo que está detrás de los muros
que construyes con ciencia y tecnología;
despreciar el cansancio
la maternidad
la paternidad
la fraternidad;
expoliar
la tierra y las manos
que te dan aliento;
derrochar el agua.
...y enseñar que es normal
que todo se haga de poliestireno.
Madre cocuiza
La casa descansa admirable, desafiante y robusta
a la vera de la escolta vegetal.
Es la madre cocuiza
que ha sanado con bálsamos
procurado arepas ayamanas
vestido sandalias,
creado lazos y amarres firmes
con su piel y con sus brazos.
La casa danza,
con mariposas y aves enamoradas,
el perfume y ofrenda de bicuyes,
la flor de las manos cocuizas
las manos falconiano-larenses.
La casa descansa y se mece
en chinchorros de piel sincera,
de piel que áridos fríos nocturnos
y calores diurnos,
tejen con gusto materno
para refugiar sueños
y plantar sus raices
profundas.
Madre tierra, madre cocuiza:
Jirajaras y Ayamanes te respetan
Caquetíos y Gayones te enaltecen
te celebran,
te contemplan
y acarician tu carácter.
Madre, celebremos la vida:
tu vocación natural se hizo mestiza
y hoy destilas pensamientos puros
y amores posibles.
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a la vera de la escolta vegetal.
Es la madre cocuiza
que ha sanado con bálsamos
procurado arepas ayamanas
vestido sandalias,
creado lazos y amarres firmes
con su piel y con sus brazos.
La casa danza,
con mariposas y aves enamoradas,
el perfume y ofrenda de bicuyes,
la flor de las manos cocuizas
las manos falconiano-larenses.
La casa descansa y se mece
en chinchorros de piel sincera,
de piel que áridos fríos nocturnos
y calores diurnos,
tejen con gusto materno
para refugiar sueños
y plantar sus raices
profundas.
Madre tierra, madre cocuiza:
Jirajaras y Ayamanes te respetan
Caquetíos y Gayones te enaltecen
te celebran,
te contemplan
y acarician tu carácter.
Madre, celebremos la vida:
tu vocación natural se hizo mestiza
y hoy destilas pensamientos puros
y amores posibles.


